El veterinario Manuel Langsam había escrito alguna vez una serie de anécdotas referidas a su tarea como inspector general del SENASA. Aparecían allí situaciones, personajes e historias que conoció de cerca recorriendo los campos de la zona. Y ahora, ya alejado de esa actividad, volvió a la escritura con una antología de relatos sobre Villa Domínguez.
Se trata de “Crónicas dominguenses”, una “selección de cuentos vivos, rescatados de las madrigueras de la memoria”, según definió el director del Museo de las Colonias, Osvaldo Quiroga, que es uno de los prologuistas del libro.
La publicación reúne 30 historias “impregnadas de nostalgias, personajes, hechos y secuencias de un ayer, que hoy dejan de ser sólo recuerdos para convertirse en un testimonio”.
Aparecen en las páginas Elías Kastan vociferando con dificultad los nombres de los actores norteamericanos desde su bocina de hojalata; el “Mecho” Cisneros, “Pichonético” y “Guampa”. Decenas de personajes entrañables que bien podrían ser producto de la imaginación de García Márquez, pero que existieron en Domínguez, aquí cerquita: el peón de campo que cambió de amor por una amenaza climática; el hombre que aseguraba tener 250 años; o los jugadores de fútbol que perdieron el tren y corrieron 7 kilómetros para llegar a tiempo a un partido.
Las imperdibles crónicas de Langsam pueden conseguirse en la sede de ALCEC; en las oficinas de la dirección de Turismo municipal de Villaguay y en el Museo de Villa Domínguez.











Hola como puedo hacer para conseguir el libro?, mi mama vivio en Villa Dominguez y fue amiga de Manuel Langsam saludos