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Un hombre murió en la zona de Padua, región Véneta, por el foco de contagio del coronavirus originado en China. Anoche murió Adriano Trevisán, un anciano de 78 años con la salud comprometida por otras enfermedades. Además, una mujer murió en Lombardía.

Trevisan y un amigo se habían contagiado y se anunció que hay un tercer contagiado. El foco principal de la epidemia se expande en la provincia de Lodi, Lombardía, donde las víctimas internadas son 29, obligando a las autoridades a aislar en cuarentena a 50 mil personas de once municipios.

En las últimas horas se produjo otro caso de contagio del virus chino en la ciudad de Cremona, que las autoridades consideran ahora un tercer foco de contagio.

En total los enfermos del virus chino son 18 más un muerto en el hospital de Schiavonia en la provincia de Padua.

“La primera medida más eficaz a aplicar en forma masiva es aislar la zona y controlar a la gente que ha mantenido contacto con los contagiados”, dijo el ministro de Salud Pública.

En el hospital de Codogno se encuentra en terapia intensiva y estado crítico Matteo, de 38 años, cuyo apellido no ha sido difundido. Es considerado el “paciente 1”, empleado de la multinacional Unilever. Fue dos veces al hospital porque sufría de fiebre hasta que por su agravamiento se decidieron a hacerle el hisopo faringeo, que detecta en la mucosa la presencia de virus y bacteria.

La esposa de Matteo, también contagiada en el octavo mes de embarazo, recordó que su marido había cenado entre otros con un dirigente empresario que vive más en China que en Italia, el 1 de febrero.

Este sería el “paciente cero”, el que inició el contagio. Ha sido internado en un hospital de Milán pero los “tampones”, el hisopo faringeo, dieron resultado negativo. Los estudios científicos tratan de determinar si el dirigente empresario italiano no se enfermó y curo de una influenza con el coronavirus y trasmitió los anticuerpos a Mattia y otras personas.

En una amplia zona de la provincia de Lodi primero fueron aislados los habitantes de tres municipios, pero ahora los controles han sido expandidos a diez municipios, para lo que han sido puestos en cuarentena 50 mil habitantes, una medida sin precedentes en Italia.

Todas las actividades que implican reuniones masivas han sido prohibidas en la provincia de Lodi. En las diez pequeñas ciudades aisladas han sido cerrados prácticamente todos los comercios. La gente está obligada a permanecer en sus viviendas, salvo el permiso para ir a comprar alimentos.

Por radio y televisión se informa al público italiano que en caso de sentirse afiebrado, algo natural porque en el invierno se expanden los virus de la gripe, no vayan al hospital, sino que llamen a los números 1500 y 112. Han sido formados centenares de equipos que en ambulancia y vestidos ya con ropas y barbijos de aislamiento se visitan a los pacientes en los domicilios y se les hace la prueba del hisopo, que consiste en frotar con un algodón la faringe para detectar la presencia de virus y bacterias en el organismo.

Por los medios de comunicación italianos se difunden continuamente consejos sanitarios. El primero: lavarse frecuentemente las manos para evitar la trasmisión del coronavirus.

Ayer, la alarma creció cuando una mujer de 54 años fue llevada desde el suburbio romano de Ostia al hospital Spallanzani, el mayor centro de excelencia sanitaria en Italia contra las enfermedades infecciosas, porque registraba fiebre muy alta y daba señales de una gripe.

Una ambulancia especial fue a buscar la mujer a Ostia y después esta madrugada en el hospital anunciaron que no se detectaban en su organismo corona virus.

Los temores igual siguen creciendo y desde la televisión se hacen llamados a través de científicos y médicos a mantener la calma, señalando que el corona virus actual tiene un nivel muy bajo de casos fatales, publicó Clarín.

Las grandes ciudades, especialmente Roma, Milán, Nápoles, Turín y Palermo son las que viven con más alarma la situación porque una epidemia rápida de contagios causaría enormes problemas sanitarios. Hasta ahora no se registraron casos de pánico colectivo.