El Hogar La Inmaculada cumple 110 años de vida

Con la llegada de las hermanas Valentina y Vedasta, el 10 de agosto de 1908, quedó formalmente habilitado el “Hogar La Inmaculada”, que marcaría el inicio de una intensa, solidaria y fructífera labor de la congregación de las hermanas franciscanas de Gante en Villaguay.

Cuatro niñas huérfanas fueron las primeras en recibir el cobijo del hogar, que había surgido por iniciativa de monseñor Teófilo Van Damme con el propósito de dar apoyo espiritual a las numerosas familias belgas que se habían afincado en la zona y ofrecer un lugar donde vivir a niñas humildes y carentes de familias, a quienes además se les brindaría educación, alimento y evangelización cristiana.

Con ese objetivo, Van Damme compró un cuarto de manzana en boulevard Centenario (hoy Leopoldo Herrera) a la familia Rocha (Emilio Poitevín), donde el 10 de agosto –hace hoy 110 años- comenzaría a funcionar el Hogar.

Poco después, la obra de la congregación se acrecentaría con la apertura de la escuela en febrero de 1909, merced al impulso de las hermanas Jerónima, Borronea y Eleuteria (llegadas desde Villa Urquiza) y Silvia y Wilfridis, arribadas desde Bélgica.

A partir de ese momento, el inmueble adquirido por Van Damme sería dormitorio por la noche, capilla a la madrugada, aula por la mañana, comedor al mediodía y taller de manualidades por la tarde. Así transcurre el primer año de la institución, a la que concurrían 25 pupilas y medio pupilas, 15 niñas huerfanitas y 120 alumnas externas. Dos años más tarde, en 1911, la matrícula ya sería de 227 estudiantes de primero a sexto grado.

La obra evangelizadora de la congregación de las Franciscanas de Gante se complementaría el 18 de diciembre de 1910 con la habilitación de la primera capilla, adornada dos estatuas, diez candeleros y una lámpara eucarística aportadas por la Casa de Gante y un hermoso crucifijo obsequiado por los familiares de las hermanas.

Monseñor Van Damme tenía proyectada la construcción de un santuario más amplio, pero su fallecimiento en octubre de 1912 dejó trunca esa ilusión. Recién en 1915 se colocó la piedra fundamental para darle forma a ese sueño del religioso belga: los padrinos fueron Tomás Zaburlín y su señora; y el 16 de mayo de ese mismo año se pudo inaugurar la nueva capilla, cuyo altar fue bendecido un año más tarde.

Hoy, la obra de las hermanas Franciscanas de Gante cumple 110 años de fructífera labor en Villaguay, a través de la Escuela N° 82 “Mariano Moreno” y el Instituto La Inmaculada.