El 22 de diciembre de 2017, Norma Ester Carrizo, de 52 años salió de su casa y le envió un mensaje de WhatsApp a su hija Macarena: «Te amo, voy a volver tarde». Sin embargo, eso nunca sucedió. Testigos aseguran que ese mismo día, la vieron caminando por la avenida Moyano, en Rada Tilly, provincia de Chubut. Y como esos testimonios hay cientos, aunque ningún dato se pudo comprobar.
Su familia continúa con la incesante búsqueda y el Ministerio de Seguridad de la Nación ofreció 500 mil pesos de recompensa para quien aporte datos de su paradero, pero hasta el momento no hay novedades de ella. “Norma es la mujer que vieron en todos lados pero no está en ningún lado”, resumen por ende, las autoridades.
Esa teoría se sustenta por los diferentes testigos que se presentaron ante la Justicia diciendo que creen haberla visto en distintos lugares del país, incluso en Buenos Aires. Pero lo único cierto es que a un año y ocho meses de su desaparición, no hay rastros de Norma.
Desde aquel 22 de diciembre, se hicieron rastrillajes en Rada Tilly, en Punta del Marqués y en la Bajada de Los Palitos -utilizando un avión, cuatriciclos y caballos-, sin ninguna pista. La primera versión fue que se encontraría en Río Negro. Hay quienes aseguran que la vieron en esa provincia.
«El último dato que tenemos es que la habrían visto en Trelew, dos personas dicen que la habrían visto, supuestamente tardaron en dar aviso por miedo. Y un remisero también dice que la vio, eso fue en cercanías de las fiestas navideñas en el 2018, pero nada se pudo comprobar«, dijo Macarena Jara (26), hija de la desaparecida.
Otra testigo, una vendedora de La Saladita, en Posadas, Misiones asegura no sólo haberla visto sino que asegura mantenido un diálogo con Carrizo. Otras personas manifestaron que la vieron en Río Gallegos, en Coyahique (Chile) y en Buenos Aires. Sin embargo, ninguno de los datos se pudo chequear.













