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Las lluvias de las últimas horas volvieron a complicar la situación de las localidades inundadas en unas ocho provincias, donde hay una cinco mil personas evacuadas y rutas cortadas por el avance del agua, por lo cual las autoridades debieron reforzar los operativos de asistencia.

En Chubut, en tanto, más de 1.300 personas permanecían evacuadas en la ciudad de Comodoro Rivadavia -que según la comuna quedó “devastada”- y donde ayer volvió a llover con intensidad, a la vez que esperan algunas nevadas.

Allí, el pasado miércoles por la tarde y noche una tormenta repentina transformó a las calles de Comodoro en verdaderos ríos, que arrastraron autos y anegaron zonas completas.

El temporal de lluvia provocó un número no precisado de evacuados, daños en viviendas, vehículos cubiertos por el agua, caída de árboles y carteles, entre otros daños, según confirmaron las autoridades de Defensa Civil de esa municipalidad, la más poblada del Chubut, situada en el extremo sur de esta provincia.

Fue un golpe de agua que en pocos minutos transformó calles y avenidas en auténticos ríos” describió el jefe de la seccional policial cuarta de esa ciudad, Daniel Mellado.

En ese marco, el ministro Coordinador de gabinete, Alberto Gilardino, confirmó que se estudia crear una cuenta especial en el Banco de Chubut para que los funcionarios provinciales puedan realizar aportes voluntarios del 30 por ciento del sueldo.

Los funcionarios de Comodoro Rivadavia, la más castigada por el temporal, señalaron que habrá que “refundarla”.

El intendente de Comodoro Rivadavia, Carlos Linares, admitió que la ciudad está “desbordada” por la intensidad de las lluvias y el número de evacuados, y sostuvo que los daños son cuantiosos por lo que habrá que “refundarla”.

Linares sostuvo que cayeron 250 milímetros de lluvia en apenas 48 horas, cuando el promedio anual es de 237 milímetros.

En Catamarca, varias poblaciones permanecían ayer aisladas a raíz de las lluvias que caen desde el miércoles en la provincia y que provocaron la crecida de ríos y corte de rutas y puentes, además del derrumbe de casas, la suspensión de los servicios como el agua y la luz e inclusive familias completas evacuadas.

En La Rioja se dio una situación similar en la zona del norte de los Llanos, donde desde la madrugada del viernes cayeron entre 100 y 230 milímetros de agua.

En Tucumán, asimismo, cerca de mil familias fueron afectadas por las inundaciones en el sur de la provincia por la crecida del río Marapa puso en jaque a las localidades de La Madrid y Graneros y muchos parajes rurales.

Las dificultades de acceso a esas zonas impedían al comité de crisis provincial tener un relevamiento exacto de la cantidad de afectados y de las zonas inundadas, a lo que se suma que muchas personas se autoevacuaron de sus hogares sin ayuda oficial y algunos se ubicaron en la vera de la ruta nacional 157, en la zona sureste, donde pasaron la noche bajo improvisadas carpas.

En Santa Rosa, La Pampa, entre anteayer y ayer cayeron 120 milímetros totalizando más de 400 milímetros en cuatro días, lo que provocó la mayor crisis por inundaciones de las últimas cuatro décadas en La Pampa.???Allí, había más de tres mil evacuados, ocho rutas cortadas, un millar de viviendas afectadas, y se sumó el anegamiento de tres manzanas del barrio El Molino, varias hectáreas de la zona de quintas detrás de la laguna Don Tomás y el aislamiento de la ciudad por el corte de la rutas 35, que comunica con las localidades de Winifreda, Eduardo Castex y General Pico, entre otras.

En tanto, en Santiago del Estero, otras cien familias resultaron damnificadas por las intensas lluvias en la ciudad de Nueva Esperanza, mientras que una veintena de personas tuvieron que abandonar sus viviendas y estaban alojadas en la Escuela 418.

Hace varios días, una amplia región del noroeste argentino recibió precipitaciones por encima de la media mensual y provocaron cuantiosos daños.

Desde el viernes, se acumularon unos 300 milímetros en la zona de cerros del sur salteño, desde donde bajan ríos hacia la llanura de Santiago del Estero, en el departamento Pellegrini, por lo que se produjeron desbordes de los ríos Urueña y Horcones.

En Salta, el gobierno declaró la “emergencia hídrica, social y sanitaria” a raíz de las graves consecuencias causadas por el temporal de lluvias que desde el viernes dejó más de 800 personas evacuadas.

“La emergencia implica poner a disposición todos los recursos del Estado para atender la situación con la celeridad del caso”, dijeron fuentes del gobierno de Juan Manuel Urtubey que señalaron las zonas más críticas en los departamentos de Anta, Rivadavia, Orán y San Martín.