Desde la Sociedad Argentina de Pediatría expresaron su preocupación por el uso de pipetas anti pulgas para mascotas en niños para el tratamiento de la pediculosis (infestación de piojos), ya que son productos que contienen sustancias muy tóxicas para los seres humanos y en especial para los menores y las mujeres embarazadas.
Afirman que se absorben a través de la piel y pueden producir náuseas, vómitos, dolor abdominal o incluso convulsiones, irritabilidad, trastornos de conducta y desorientación.
Las personas expuestas crónicamente a estos productos pueden padecer caída del cabello, compromiso hepático, tiroideo y renal.


