Dio inicio ayer el juicio por la matanza de más de 500 animales, la mayoría perros callejeros de la localidad de Deán Funes, que tuvo lugar entre el 27 y 28 de abril de 2013.
Por el hecho se encuentran imputados el ex intendente de esa ciudad, Germán Facchin y seis empleados municipales (Diego Allendes, Juan Marquez, Darío Palomeque, Francisco Palomeque, Pablo Palomeque y Roque Quinteros Nievas), junto a un vecino.
Los acusados están sindicados como presuntos responsables de los delitos de Daño Calificado Reiterado y Malos Tratos y Actos de Crueldad a Animales Reiterado, estipulados en la Ley Sarmiento.
Testigos aseguran que empleados municipales con autos y camionetas oficiales diseminaron albóndigas en las calles. Más tarde se comprobó que esas albóndigas tenían veneno en su interior y fueron las que provocaron la muerte de más de 200 perros, gatos y aves.
A excepción del exintendente Facchín, los otros seis imputados (empleados municipales) pidieron la «suspensión del juicio a prueba» a cambio de cumplir conductas y tareas por acordar con la Justicia. Facchín, en cambio, se abstuvo de declarar. El exjefe municipal interino insiste con su inocencia.
EL CASO
- Fueron dos las matanzas registradas durante las noches del 11 de febrero y del 28 de abril de 2013.
- El censo oficial de animales muertos determinó que fueron 220, pero esa estadística solamente incluyó a los domésticos y con dueños.
Evelina Zambrano, del refugio Huellas de Amor, estimó que la cifra real rondó “entre 500 y 600” animales. “La matanza se dio dentro del marco de una sobrepoblación canina en la que el municipio nunca tomó medidas éticas para combatirla”, destacó Zambrano.
Antes del inicio del juicio, el fiscal Arocena consideró que al menos son «211 animales constatados que murieron». (La Voz)













