Florencia Riera se refirió al vínculo que mantenían con el acusado de tirar por un balcón a su hermana. «Lo que había en el departamento lo dice todo. Para mí no fue un accidente», aseguró.
Hace unas semanas se realizó una inspección en el departamento céntrico donde ocurrió el femicidio de Julieta Riera. Los peritos de parte, realizaron un estudio del lugar, tomaron fotos y midieron las dimensiones del departamento. Ahora se intenta determinar la culpabilidad de Jorge Julián Christe.
En ese sentido, la hermana de Julieta, Florencia Riera, explicó al programa Códigos que «para mí accidente no fue, más que nada porque si así hubiese sido se hubiera escuchado el pedido de ayuda de mi hermana antes de caer. Ella cayó inconsciente».
«El fiscal me preguntó cosas que le parecían necesarias para el caso. Las respondí sin problema. No estaba muy al tanto de ellos, eran una pareja reservada. Mi mamá sabía un poco más. Al ser la hermana menor yo solo veía a Julieta en casa y sin Christe, no veía mucho la convivencia que tenían«, dijo.
Consideró que «para mí, más allá de que hagan una segunda autopsia para ver si posiblemente pueda ser un accidente, lo primero lo dice todo, el departamento lo dice todo. La primera autopsia lo dijo todo».
Se refirió a la relación que tenía Christe con su familia y contó que «él con mi círculo familiar nunca habló, solamente la iba a buscar a lo de mi abuela o a casa. Mi mamá se acercaba a él, porque él no tenía intención. Si ella no le hablaba a él no le importaba hablar, no quería pasar adentro de casa. Conmigo nunca habló. Lo vi solo una vez en año nuevo, que fue a la casa de mis abuelos. Lo saludé y fue la única vez que lo vi de cerca».
«Nunca se me pasó por la cabeza de que mi hermana se matara y demás. Ella era una chica que quería vivir, me contaba qué quería hacer, lo que proyectaba. No quería terminar con su vida, todo lo contrario«, agregó.
Aseguró que «pensé que él podía estar golpeándola o que sea una relación tóxica cuando la invité a quedarse en mi casa y lo metió a él en el medio. Algo no me cerró. Al otro día no fue a mi casa y al siguiente murió. Yo la había invitado a mi casa porque con el tema de la pandemia no se podía salir, sentí algo raro, quería que se quede conmigo, fue un impulso de pedirle que se quede unos días. Ella iba a casa siempre y hacíamos trabajos juntas. Ella no quiso».
«A Christe le diría que nos hizo mucho daño. A Julieta la extrañamos. A él no le deseo lo mismo que le hizo a mi hermana. La vida sola se va a encargar de darle lo que se merece», finalizó.

