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El amor tiene distintas aristas y puede ser creativo y perdurable, tanto si es correspondido como si no lo es. Así se ve al menos en Federación, donde Mercedes Strickler Khalov, la novia que rechazó a Ramón Sixto Ríos, está inmortalizada en una estatua como “Merceditas”.

(Por Gustado Surt)

Ríos nació el 6 de agosto de 1913 en la vieja ciudad de Federación, y 26 años después se enamoró de una rubia campesina de Humboldt, provincia de Santa Fe, nacida “donde crecen los trigales”. Pero el romance no tuvo el final de las novelas rosa. La rubia santafesina terminó rechazando al músico entrerriano.

Pero la relación seguiría, de alguna manera, para siempre, ya que el federaense creó, en la década del 40, “Merceditas”, un chamamé que alcanzó éxito masivo nacional e internacional.
“Merceditas” es una de la más famosa de las composiciones argentinas de raíz folklórica y una de las más populares de la música popular del país.

Mercedes Strickler Khalov nació el 21 de diciembre de 1916 y murió el 8 de julio de 2001. En 1939, como apuntábamos, Ríos mantuvo con ella una relación de amor a la distancia y eso dio origen a la canción. Agregamos que la relación entre Ramón y Mercedes fue formal, pero por los continuos viajes de él, además el estar radicado en Buenos Aires, hizo que la relación fuera fundamentalmente epistolar.

Se afirma que Ríos llegó a Humboldt como parte de una compañía de teatro. En un entreacto él invitó a bailar a una bella mujer que lucía un vestido blanco y una larga y enrulada cabellera rubia. Ella era Merceditas. Se cuenta también que al día siguiente Ríos visitó a la joven, charlaron en el patio cubierto de glicinas y se despidieron. Seguramente no faltaron promesas de cartas. Él, como indicábamos, vivía en Buenos Aires y ella en un pueblo de Santa Fe. Verse no era sencillo. Ríos visitó a Merceditas algunas veces y compuso para su amada “Pastorcita de las flores” y “Las glicinas”.

En 1942, cuando el artista le propuso matrimonio a la bella santafesina, Merceditas rechazó su proposición. Los anillos quedaron en el bolsillo del saco del músico junto a sus rotos sueños de enamorado no correspondido.

Tras la ruptura provocada por la negativa de Mercedes -que permaneció soltera toda su vida- Ramón se casó, enviudando dos años después. No tuvo hijos.

Ya ancianos ambos, Ramón y Mercedes volvieron a encontrarse y siguieron en contacto hasta que el músico entrerriano murió el 25 de diciembre de 1994. Lo último que hizo fue legarle a Mercedes los derechos de la famosa canción. Merceditas murió a los 85 años.

La historia se transformó en una obra famosa que recorrió el mundo y fue traducida a 20 idiomas.

En la nueva ciudad de Federación, en la cabecera del puente que lleva a la ciudad vieja, donde nació Ramón Sixto Ríos, se levanta el monumento a Merceditas, la rubia campesina, con la letra de la canción en un muro detrás de ella. No es casual que la avenida lleve el nombre de Ramón Sixto Ríos. Finalmente, en Federación unieron a ambos por siempre.