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Una serie de ruidos que fueron registrados en una filmación y que se volvieron virales a partir de su difusión en WhatsApp generaron intriga en la vecina ciudad de San Salvador por su origen aparentemente desconocido. Un programa de televisión local investigó el caso.

La historia de «fantasmas» comenzó a tomar forma luego que varias personas arriesgaran hipótesis acerca de los misteriosos ruidos provenientes del gimnasio del club Sportivo San Salvador.

«A traves de las redes sociales y de Whatsapp comenzó a circular un video filmado en horas de la madrugada desde la puerta del estadio del club Sportivo San Salvador donde se puede escuchar el sonido de las zapatillas cuando resbalan en el parqué. El mismo sonido que se escucha cuando eso mismo sucede en momentos en que se juega un partido.
Todo está oscuro y cerrado. Es imposible que haya alguien jugando en ese momento. Entonces la pregunta es: ¿hay fantasmas?», se preguntó, en un primer momento, el portal Reporte Cuatro.

Pero lejos de quedarse con el interrogante, periodistas de ese medio y de Mercurio Televisión efectuaron una investigación de campo. Fueron al gimnasio en plena madrugada y registraron lo que sucedía.

«No hay fantasmas en el club Celeste de San Salvador. El ruido que se escucha en cualquier momento del día son los extractores que están colocados en el techo del estadio y que se hace más notable en las noches debido al silencio mismo de la tranquilidad de la ciudad», concluyó el informe.

Más testimonios

Tras la publicación del primer video que daba cuenta de los ruidos nocturnos, fueron varias las personas que manifestaron escuchar lo mismo.

«Sportivo San Salvador! 06:00 am cerrado y luces apagadas se escucha como si alguien estuviera jugando básquet«, fue una de las publicaciones.

En tanto, otra reacción fue: «Sabes que a las 4:30 aproximadamente también se escucha algo como una hamaca esas con cadena«, a lo que acotó que se escucharían los sonidos a por lo menos tres cuadras.

Otro testigo asegura que una vez iba a la Terminal de Ómnibus y se escuchaban los ruidos de zapatillas resbalando en el parqué.