| Villaguay | Entre Ríos | Lunes 30 de noviembre de 2009 | Compartir en Facebook |
LA CIUDAD. Dicen que fue una cola de tornado
Varias familias quedaron sin techo por la fuerte tormenta que azotó a Villaguay

Hacia las cuatro de la tarde, el cielo tomó un color amenazante y pocos minutos después comenzó a escucharse un ruido sordo, como un trueno interminable. “Eso es piedra”, profetizaban algunos. No se equivocaban. A las cinco el temporal ya había comenzado a descargar toda su fuerza sobre Villaguay, y en el cielo, hacia el sudoeste, se veía una nube baja, de forma alargada, que parecía ser la cola de un tornado. Y lo era.
Primero fue el viento. Después unas enormes piedras del tamaño de una pelota de tenis, y enseguida un aguacero infernal acompañado de un fuerte viento. En veinte minutos, la tormenta destrozó todo: tejas, techos, vidrieras, parabrisas, y lesionó a no menos de 40 personas, que no alcanzaron a resguardarse de la pedrada y recibieron en su cuerpo la violenta lluvia de granizo.
El temporal se desató con mayor rigor sobre la zona sur. Los barrios Las Rosas, Pompeya y CGT resultaron particularmente afectados. En el primero de ellos, varias viviendas quedaron con sus techos completamente destrozados por el granizo.
Allí, las piedras fueron del tamaño de una naranja y atravesaron fácilmente las chapas de fibrocemento con que están cubiertas la mayor parte de las casas.
“Fue algo nunca visto, parecía una guerra. Primero no sabíamos qué hacer y después empezamos a mover algunos muebles para la pieza que tiene techo de cinc. Pero igual se arruinó todo”, le contó esta mañana un vecino a El Pueblo, mientras aguardaba la llegada de chapas para intentar reconstruir la cobertura.
Otro poblador de Las Rosas le relató a este diario que debió resguardarse junto a su familia bajo una mesa, para evitar los golpes de las piedras. “Esta mesa nos salvó la vida”, aseguró.
No hay una estimación concreta de los daños. Pero en ese lugar de la ciudad casi todas las viviendas sufrieron deterioros muy grandes. Además, también resultó afectado el cableado de energía, por lo que hasta el mediodía seguía interrumpido el servicio. Sólo se habilitó por algunos minutos la alimentación de la bomba del barrio, para poder llevar agua a los domicilios.
Fue precisamente a Las Rosas donde se enfocó, en primer lugar, la ayuda del municipio, que trasladó junto a bomberos, policías y colaboradores particulares hasta la escuela Nº 107 “Francisco Laprida” a no menos de 80 personas, casi todos niños.
Allí, recibieron algo de ropa y comida, mientras que la mayoría de los padres permaneció en sus domicilios para evitar robos.
Las violentas ráfagas de viento y las enormes piedras de hielo también inflingieron daños a las viviendas del barrio CGT, donde las enormes bolas de hielo agujerearon las tejas de las casas y perforaron los tanques de agua.
Los pobladores de ese sector estaban molestos esta mañana porque no habían recibido aún ningún tipo de ayuda. Pero al mediodía se vio a personal de Defensa Civil relevando los daños.
En Pompeya, mientras tanto, a los problemas provocados por las piedras se sumó el drama de los anegamientos causados por el desborde de los desagües pluviales, un inconveniente que también afectó a otras zonas de la ciudad.
El azote de la tormenta también causó daños en la zona céntrica, donde se vieron negocios con las vidrieras rotas, automóviles con sus parabrisas destrozados y viviendas con sus techos destruidos.
El gobierno envió chapas de cartón
Apenas terminó la tormenta, las autoridades provinciales comprometieron el envío de materiales para la reconstrucción de las viviendas afectadas. Pero hasta este mediodía sólo habían llegado chapas de cartón, un material que los vecinos consideran insuficiente.
En tanto, el ministro de Salud y Acción Social, Ángel Giano, estuvo esta mañana en Villaguay para reunirse con las autoridades municipales y las entidades que integran Defensa Civil.

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