| Villaguay | Entre Ríos | Viernes 19 de marzo de 2010 | Compartir en Facebook |
EDUCACIÓN.
Malestar en la Escuela Herrera porque pretendían agregarle dos séptimos por la tarde para repitentes

No fue una mañana tranquila en la Escuela Nº 1 “Profesor Leopoldo Herrera”. La noticia de que se instalarían en ese edificio, en horario vespertino, dos cursos para albergar a los 60 (¿o 90?) alumnos villaguayenses que aún no han encontrado un banco donde sentarse para cursar el primer año de la secundaria, provocó un fuerte malestar entre los docentes y directivos de la institución.
Como no había espacio para esos chicos, desde la dirección departamental de Educación gestionaron la creación de dos nuevas divisiones, pero no especificaron adónde los ubicarían. Aparentemente, lo primero que se les ocurrió fue que funcionen, por la tarde, en la Escuela Leopoldo Herrera.
La propuesta no cayó bien en la institución: apenas se conoció la noticia, el consejo consultivo de la escuela elaboró un acta rechazando la iniciativa, y especificó allí los argumentos de su negativa.
La falta de personal directivo en el horario vespertino, la carencia de auxiliares administrativos para atender a 90 nuevos alumnos, y el proceso de refacciones que inhabilita el funcionamiento de algunos espacios, fueron algunas de las razones que esgrimieron. Y además, explicaron que la escuela está ocupada por la tarde, ya que se dictan talleres de la especialidad y próximamente se pondrá en marcha la materia “Juventud, participación y ciudadanía”, para once cursos de la escuela.
Esta mañana, como no tenían respuestas, decidieron actuar de otra forma: la directora y un nutrido grupo de docentes se acercó a la Dirección Departamental de Educación y pidió hablar con su titular, María Concepción García.
Tras la reunión que mantuvieron García y Roxana Oddo, la situación pareció calmarse. La funcionaria le dijo a la directora de la escuela que comprendía “algunas de sus razones” y que buscaría otro espacio para los dos nuevos cursos.
Aunque no estaba confirmado, se mencionó la posibilidad de ubicarlos en el Centro de Capacitación de Adultos Nº 24, en Irigoyen e Isabel La Católica.
Malestar
En la institución de San Martín y 9 de Julio el malestar tenía varios motivos: en primer lugar, el aparente “ocultamiento” de repitentes que hubo en otros establecimientos. “Acá, oportunamente, informamos que habían repetido 37 chicos. Pero parece que en otras escuelas decían que sólo tenían uno o dos. Hasta ahora, cuando el problema saltó a la superficie”, manifestaron hoy los docentes, en un breve encuentro que mantuvieron, poco antes de dirigirse a la Departamental, con un grupo de periodistas.
Allí el clima de descontento era creciente: se dijo que era una irresponsabilidad “meter 90 chicos” en un lugar, sólo con dos maestras a cargo y bajo el cuidado de una docente que actualmente realiza tareas pasivas por problemas de salud. “Si pasa algo, la responsabilidad será nuestra, no de ellos”, se quejaron.
Asimismo, lamentaron que “se pregone la calidad educativa” y que, en cambio, “reine la improvisación”. Al respecto, uno de los docentes apuntó: “El discurso es incluir, pero la realidad es la de la exclusión. Porque no podemos decir que meter 90 chicos a una escuela en estas condiciones sea inclusivo”.
Criterios
Además, otro motivo de malestar era la disparidad de criterios que existe entre las escuelas de Villaguay a la hora de definir el futuro de los repitentes o de los chicos con mala conducta.
“Resulta que nosotros, que éramos la escuela de los negritos, como nos decían despectivamente, ahora somos la tabla de salvación de todas las instituciones que expulsan a sus chicos”, lamentó una profesora.
“Cuando con saben qué hacer con los alumnos que han repetido dos veces o que han mostrado problemas de conducta, los directivos los mandan para acá. Y en general tratamos de recibir a todos, incluso chicos que venían con un prontuario en lugar de un legajo. Y los hemos abordado con mucho trabajo y han sido muy buenos alumnos. Pero esto que quieren hacer ahora ya es demasiado. Es un atropello”, se quejó un profesor.
90 chicos
La gente de la Escuela y los de la departamental parecían manejar números distintos respecto a cuántos son los alumnos que actualmente están sin banco. Los primeros aseguraban que eran 90. Pero en las oficinas de Paso y Caseros contaban 60.
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