| Villaguay | Entre Ríos | Lunes 29 de marzo de 2010 | Compartir en Facebook |
LA REGIÓN.
En Raíces Oeste, quejas por el estado de los caminos

“Intransitables y abandonados”. Así definió el estado de los caminos del distrito Raíces Oeste de nuestro departamento un vecino del lugar, quien hace casi dos meses elevó una nota a la Dirección Provincial de Vialidad para reclamar su reparación y aún no ha recibido respuesta.
Quien firmó la nota -a la que adhirieron varios pobladores de Colonia Pérez, Aldea Díaz, Aldea Farías y del acceso a Almacén Iglesias-, es Leonardo Pérez, un contador público que vive en Viale pero que es oriundo de Raíces y viaja a diario a la zona, donde administra un emprendimiento agrícola junto a sus hermanos.
“Si a medias se transita por los caminos de la zona es porque algún vecino, con esfuerzo y herramientas propias, tapa los pozos, borra los huellones; pone algún palo con una bolsa a modo de bandera en los huecos de los tubos de alcantarillas rotos para que no se produzcan accidentes; o corta a machetazos los espinillos o sorgales a la vera de la huella, porque están tapados de árboles, mugre y pastizales”, describió.
Según Pérez, esa situación es “una muestra clara de que las máquinas de Vialidad hace varios meses, o mejor dicho varios años, no hacen un trabajo como deben o mejor dicho no hacen trabajos buenos ni malos, por que en definitiva no andan nunca haciendo el mantenimiento que deben hacer periódicamente”.
Además de criticar la inacción de la Junta de Gobierno, Pérez calificó de “vergonzoso” el trabajo que hicieron los maquinistas de Vialidad cuando visitaron la zona, alrededor de diciembre pasado.
“Salen a pasear con las maquinas y gastan mucho más combustible y pierden mucho más tiempo en venir y volver a la ciudad de Villaguay que lo aplicado a mantener el camino, que en esa última visita ni siquiera alcanzó para carpir en partes el pasto del cordón que queda ente huella y huella”, se quejó en la carta, que envió directamente al administrador general de la DPV, Jorge Rodríguez.
Finalmente, y aunque admitió que las lluvias pudieron complicar las tareas, señaló que “si los caminos estuvieran levantados y bien abovedados, con alcantarillas sanas y destapadas y con desagües y cunetas acordes”, la situación no sería tan grave.
“Pero por el estado de descuido y abandono y ante las faltantes mencionadas el agua corre por el medio de la calle, cortando, zanjeando y destruyendo lo poco que les sirve a los caminos, transformándolos a éstos en pantanos interminables e intransitables”, describió.

|