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El conflicto en la provincia patagónica lleva más de un mes y podría extenderse en el marco de la crisis nacional post PASO. Pagos de salarios escalonados, cortes de ruta, aulas vacías y un gobernador que dialoga, pero el dinero no aparece.

En medio del proceso electoral a nivel nacional, con sus desdobles provinciales, la corrida del dólar y su consiguiente inflación, y la rotunda derrota del oficialismo en prácticamente todo el territorio, los trabajadores estatales de Chubut hace más de un mes que están en conflicto y poco se sabe de ellos a nivel nacional.

Las aulas de la provincia están vacías, los docentes llevan adelante esta semana un paro de 120 horas. En los hospitales públicos los trabajadores de la salud sostienen las guardias mínimas y el gremio SISAP realiza un paro de 48 horas. El servicio de justicia está paralizado y la obra social provincial con prestaciones interrumpidas. En las rutas provinciales los trabajadores estatales realizan cortes en los accesos a las principales ciudades denunciando que se les adeudan salarios de dos meses.

Desde hace años, los docentes chubutenses mantienen una relación conflictiva con el Ejecutivo provincial. El gobernador Mariano Arcioni, recientemente reelecto -luego de culminar el mandato del fallecido Mario Das Neves-, del partido provincial Chubut Somos Todos y alineado con el Frente de Todos, parece no lograr romper esta inercia. A los trabajadores de la educación se le suman los de la administración pública, los viales, los judiciales, los de la salud… en una provincia en la que el Estado local es el mayor empleador, con temperaturas bajo cero, Chubut está en llamas.

En diálogo con Canal Abierto, Carlos Sepúlveda, licenciado en Enfermería y secretario general del Sindicato De Salud Publica – SiSaP, narra la situación: “El conflicto se inicia hace más o menos un mes, con posterioridad a las elecciones para gobernador. En este contexto comenzó una problemática con el pago de salarios en tiempo y forma y, días después, el no reconocimiento político del gobierno de los aumentos salariales pactados en las paritarias, con la decisión de no pagarlos por ahora. A esto se le suma que la obra social estatal está con cortes intermitentes del servicio. La provincia entra en cese de pago a los proveedores y a los trabajadores estatales”.

En ese contexto, la mayoría de los gremios estatales convergen en la Mesa de Unidad Sindical. “Todos los sindicatos estamos en esta semana con medidas de retención de servicios, asambleas, nosotros -el SISAP- estamos en un paro activo de 48 horas”.

“Si bien hay apertura y diálogo con el gobierno, tuvimos reuniones con altos funcionarios, lo que queremos es la solución a los reclamos. La expectativa que tenemos no es mucha, el gobernador sostiene un discurso contradictorio, habla de que los aumentos que tuvimos fueron significativos, pero será así si los pagan”, sostiene Sepúlveda.

La gestión de Arcioni está fuertemente endeudada y a sus problemas de cuentas, las paritarias firmadas con un 36% promedio de aumento más el medio aguinaldo de julio, no hicieron más que detonar las arcas provinciales, vaciándolas. Allí se tomó la decisión del pago escalonado y arrancó el conflicto. Los eventos nacionales dificultarán aún más la situación en la provincia patagónica, a la que desde la Rosada le vetaron la propuesta de emitir letras del tesoro para solventar los pagos.