Natalia nació el 27 de julio de 1900 en la localidad rural de Estación Médanos – en la actualidad, departamento Islas – pero cuando el siglo XX asomaba esas extensas llanuras eran parte del departamento Gualeguaychú; ciudad dónde vive desde los 110 años.
El viernes cumplió 118 años y su familia se los festejó el sábado, en su casa de Gualeguaychú; más precisamente ubicada en el barrio Hipódromo Oeste.
Su vida
Natalia siempre trabajó en el campo. A los 36 años quedó viuda con 9 hijos. Los 8 mayores ya murieron, vive con el más chico – de 82 – y no toma medicamentos.
Aunque ya casi no habla y está ciega, su nieta de 56 años, María Mirta Morales aseguró que no toma ningún tipo de medicamento. “Come de todo, pero lo que más le gusta es la carne vacuna”, detalló. Subrayando que “todos los días toca el plato con la mano para ver si le pusimos algún bife”.
Durante su vida activa en el campo, Natalia se desempeñó como domadora de caballos y trabajó como puestera en la Estancia Nueva de 38 mil hectáreas de la empresa Garovaglio & Zorraquin SA, campos que hoy están sobre la RN 12.
Quedó viuda a los 36 años cuando su marido, también domador, murió tras caerse de un caballo. Por su increíble longevidad fue noticia en todo el país, pero como siempre vivió dentro de la estancia, tuvo su primer documento a los 49 años y nunca se pudo encontrar su acta de nacimiento en el Registro Civil de Gualeguaychú.
En base a testimonios y testigos, finalmente hace unos años, se le realizaron las correcciones de la fecha de nacimiento al DNI.
En la historia de su familia, hay otros casos de longevidad. “Su meta era llegar a los 120 años de edad, como su madre Paula Gutiérrez, que falleció a los 120 años”, recordó su hijo. Agregando que el padre de Natalia, “murió a los 112 años”. (El Argentino)