La tucumana Gabriela Salas (23) falleció en el hospital. Las pericias complicaron al novio, que fue detenido sospechado de femicidio.
El presunto femicidio de una joven de 23 años conmociona a Tucumán. Gabriela Tamara Salas murió la mañana del martes tras recibir un tiro en el ojo izquierdo. Su novio declaró que el disparo se la provocó la víctima mientras jugaban a la ruleta rusa en un hotel alojamiento.
Sin embargo, los investigadores, apoyados en los adelantos de las pericias y en las inconsistencias del hombre, creen que Mario Rodolfo Rodríguez (26), el novio, asesinó a Gabriela y lo detuvieron. En un primer momento, Rodríguez dijo que su novia había recibido el tiro en medio de un asalto, detalla La Gaceta.
El detenido llegó con su novia agonizando en su moto a la guardia del hospital Padilla el lunes alrededor de las 20, la joven fue inmediatamente asistida y el hombre fue interrogado. «Nos quisieron asaltar y le dispararon”, sentenció.
Sin embargo, el dueño de un hotel alojamiento llamado “Eros” denunció que una pareja había dejado el complejo a bordo de una moto. Segundos antes, agregó este hombre, escucharon un tiro y gritos desgarradores de un hombre. Luego de este testimonio, Rodríguez cambió su versión: dijo que Gabriela se disparó cuando jugaban a la ruleta rusa en la habitación.
La joven murió a la mañana del martes y la fiscal de homicidios Mariana Giannoni intervino en el caso. Las primeras pericias contradicen las declaraciones del novio de la víctima y apuntan a que se trató de un femicidio. El cuerpo de Salas presentaba varios golpes. Además, agregó ese medio, existían denuncias previas de violencia de género contra Rodriguez.
Tras esto, la fiscal ordenó detener a Mario Rodriguez, quién intentó quitarse la vida en la celda donde está alojado.


