Las fotos no logran transmitir la vivencia que se siente al ponerse el casco de Realidad Virtual (VR) y comenzar a disparar para tratar de acertar a los blancos que vienen hacia el jugador. El casco, la pistola y el escenario virtual que observa el tirador, tienen características similares a la realidad.
Así es el simulador de tiro que diseñaron para la Escuela de Agentes de Policía los desarrolladores del estudio local Gamínides Estudio, en conjunto con los santafesinos de Mate Cocido Games.
“Hicimos un simulador de entrenamiento con técnicas de realidad virtual, a partir de una idea del comisario inspector Marcelo Gómez, jefe de la Divisón Escuela de Agentes de la Policía de Entre Ríos. Él sabía que trabajábamos en el tema de videojuegos y nos contactó para desarrollar la idea”, contó a Noticias Villaguay Matías Fabbro, el director de Gamínides Estudio.
De esa manera, el equipo de trabajo quedó compuesto por Fabbro, (programador) y por los santafesinos Marcos Cabaña (diseñador y modelador) y Marcos Reyes (programador), de Santa Fe. A quienes sumaron su colaboración ocasional el modelador Gerardo Bodasiuk y Matías Segura, que se ocupó de la impresión en 3D de diversos materiales.
“Diseñamos un modelo de arma para adaptar el joystick, de manera que la sensación de sostener lo que en definitiva es un comando de videojuegos sea idéntica a la de tener un arma de determinadas características en la mano, en cuanto a su peso, forma y demás características”, explicó Fabbro.
El simulador tiene dos niveles ya desarrollados y un tercero que está en “construcción” virtual. El primer nivel es un entrenamiento tradicional con diana, en la que el instructor elige la distancia de los blancos y la cantidad de balas; y el segundo nivel es un entrenamiento de reacción, donde el instructor selecciona el tiempo de aparición de las dianas, la cantidad de balas y el orden en el que aparecen.
“El tercero, que lo estamos desarrollando aún, representa una situación con personas para evaluar las reacciones y la puntería. Podríamos compararlo con un videojuego, pero lo diferente es que la realidad virtual contempla elementos de azar (random) que hacen imposible que el cadete se ‘aprenda’ la situación y pueda memorizarla para otro entrenamiento”, indicó el programador.




