La policía de Villaguay secuestró preventivamente un bafle con amplificador de sonido incorporado e identificó al conductor del auto en el que lo transportaban, tras percatarse de las sospechosas maniobras que realizó tras observar la presencia de un patrullero.
Ocurrió ayer alrededor de las 4:15, cuando un móvil del Comando Radioeléctrico observó que un Ford K, al percibir la presencia del patrullero, aceleraba su marcha con intenciones de alejarse, y que en ese camino incluso atravesaba en rojo un semáforo.
La sospechosa conducta del chofer del K motivó una persecución que culminó cerca del hospital Santa Rosa, donde identificaron al conductor: un joven de 30 años con domicilio en la ciudad de Cañuelas, en la provincia de Buenos Aires.
El muchacho llevaba en el interior del auto un bafle de importantes dimensiones, con amplificador incorporado, que aparentemente había sido adquirido por su hermano. Y “para evitar inconvenientes” decidió entregarlo voluntariamente a los policías.
El aparato –marca Ciclos, modelo YW-700- fue secuestrado por la policía, mientras que el conductor, además de ser multado por sus infracciones, fue formalmente identificado en jefatura.


