Función especial de “Spotlight” en Villaguay, éxito de convocatoria

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Ayer por la noche, se realizó una función especial de la película ganadora del Oscar, que pone en el tapete la temática de la pedofilia en la Iglesia Católica. El evento fue organizado por un grupo de personas vinculadas a las denuncias por abuso del caso Moya, que promueven la concientización y prevención de estos aberrantes hechos. La sala del Cine Teatro “Emilio Berisso” se vio colmada de público en la noche del miércoles, durante la proyección de la película “Spotlight” (En primera plana) reciente ganadora del galardón Oscar, film que narra la investigación de un grupo de periodistas sobre casos de abusos sexuales cometidos por sacerdotes en Boston (EEUU). La función, propuesta fuera de la programación habitual de la sala, fue organizada por un grupo de personas que están movilizadas en la ciudad de Villaguay, a raíz de las denuncias por pedofilia contra el cura Marcelino Moya. El objetivo de la proyección fue “instalar el tema” en la sociedad villaguayense y de esta manera, poder visualizar mecanismos de acción y reacción que ocurren cuando delitos de este tipo, suceden en una estructura institucional como la Iglesia Católica. Minutos antes de la proyección, tomaron la palabra algunos de los protagonistas de esta lucha: José “Pepe” Dumoulin, ex párroco de la comunidad de la Iglesia Santa Rosa (y uno de los referentes en las denuncias del Caso Illaraz y el Caso Moya), quien explicó los motivos del encuentro: mostrar los hechos sucedidos en Estados Unidos, como un patrón que se replica en estas latitudes, y a partir de esto, dar a conocer los modos de acción que suceden dentro y fuera de la institución, donde se sostiene la lógica del silencio y el encubrimiento eclesiástico y social. Por otra parte habló Pablo, una de las víctimas de Moya, quien agradeció la presencia de los espectadores que concurrieron a la sala del Berisso para echar luz a la verdad. “Hoy, aquel niño de 14 años que fue lastimado por quien debía cuidarme, quiere agradecerles que estén acá” dijo ante todo el público presente, haciendo hincapié en la importancia de descubrir los velos que la sociedad pone ante los hechos de abuso infantil. La cantidad de espectadores fue inusual. Durante las funciones anteriores, la película tuvo poca repercusión: entre el jueves y el lunes pasado, sólo 142 personas asistieron a la proyección. Sin embargo, en esta función organizada especialmente, y promocionada como un espacio de concientización sobre la temática, asistieron 175 espectadores, superando las expectativas de los organizadores y dando una luz de esperanza: son muchas las personas preocupadas por la temática. Este es tan sólo el comienzo de un largo proceso de cambio, que aportará a que podamos ir sanando las heridas de todos aquellos niños y niñas abusados, es el momento de acompañar como sociedad a un cambio de mentalidad al respecto: cuando existe un abuso, no sólo le sucede a la víctima. Nos lastima a todos como comunidad, cuando elegimos callar, mirar para otro lado, ocultar y negar. Estas pequeñas acciones son pasos dentro del largo camino que resta por generar conciencia colectiva, por entender que es responsabilidad de todos trabajar para prevenirlos, para darles a nuestros niños y niñas las herramientas suficientes para conocer sus derechos y defenderse, y sobre todo para sanar tantas generaciones lastimadas. La noche de ayer fue otro paso más hacia esa sanación colectiva.
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