La familia, después de varias conversaciones con allegados y familiares directos de Fabricio, además de su profundo dolor por la pérdida de un hijo, no “entienden que pasó” y quieren naturalmente alguna explicación. Están convencidos, puertas adentro, que el hecho se produjo en el interior del Regimiento, aunque no lo confirman en su totalidad dado que muchas de las pruebas se originan a partir de ahora y en los próximos días serán fundamentales para rehacer esta misteriosa muerte.
El Fiscal, que trabajó desde las 2 de la madrugada, estaba tomando declaración, primeramente a la esposa de Bermani, y luego a los casi 30 funcionarios del ejército que estaban en la noche del crimen. Lógicamente esto conlleva un tiempo para tomarlas, redactarlas y en un escenario más amplio vincularlas para el esclarecimiento del hecho.
Se secuestraron libros de guardia, celulares y una manta que pertenecería a Bermani y que está siendo objeto de análisis más pormenorizados. Algunos, en la investigación, apuestan a los mensajes en las últimas horas de Bermani. Tal Cual pudo saber en este sentido que entre las 11.55 y las 12 de la noche fueron los últimos mensajes vía whatsapp que se habían intercambiado con su hermano Alexander, no obstante, esta misma fuente persiste en que pueden ser de utilidad la información que de allí se puede extraer.
El cuerpo del infortunado joven fue trasladado a Concordia donde desde las 18.30 horas tenía el turno pertinente para la autopsia y a las 21 horas, se espera que el Fiscal tenga los primeros informes del perito forense sobre causa, hora y circunstancia de la muerte de Fabricio.
Un profesional del derecho (Marrachini) estuvo en el Regimiento acompañando a la familia, con el solo objeto que “se cumplan todos los pasos legales y periciales” aunque no se descartaba que a partir de estas horas iniciaría su trabajo como abogado de parte.










