Desde el Comité Departamental de la Unión Cívica Radical cuestionaron el Presupuesto provincial, que “fue elaborado y aprobado en tiempo récord, sin debate parlamentario, y cuyas consecuencias están cayendo ahora como balde de agua fría sobre los contribuyentes entrerrianos”.
“Rechazamos el ajuste que agobia a la población, no sólo por ser irracional sino porque además se derogaron exenciones que antes nadie se había atrevido a tocar”, dijeron desde el radicalismo local a través de un comunicado de prensa.
Y agregaron que “este cachetazo se estampó sin anestesia sobre los bolsillos que ya se venían secando por obra de otro impuesto de gran injusticia social que se llama inflación”.
La ley cuestionada por la UCR local incrementa todas las alícuotas y extiende a un universo mayor de contribuyentes la obligación de pago del Impuesto a los Ingresos Brutos, abarcando actividades que antes estaban exentas e inclusive a otras que desaparecieron o están prohibidas.
“Los legisladores del Frente para la Victoria, tratando de explicar éste zafarrancho impositivo, argumentaron que respondía a la necesidad de contar con recursos para los eventuales incrementos salariales que se otorgarían a los empleados provinciales. Significa entonces que los agentes de todos los escalafones, al absorber los nuevos tributos (principalmente Inmobiliario y Automotor), terminan financiando al Estado el reajuste de sus propios haberes”, remarcaron.
Por otra parte, acusaron al gobierno de “tratar inútilmente de equilibrar sus maltrechos fondos deteriorados” y advirtieron que “la fiesta se terminó”.
“Hoy tenemos una provincia con una deuda cercana a los 7.000 millones de pesos, una deuda flotante de 2.000 millones y las arcas vacías”, subrayaron.
En tanto, respecto al “impuestazo” apelaron a casos testigo donde boletas por el pago de viviendas y terrenos llegaron con subas de hasta el 400 por ciento , y las boletas del rubro automotor llegan en algunos casos a superar el 150 por ciento de aumento.
“Pero existe otra cuestión muy irritante y es que la criticada Ley elude coparticipar a los intendentes los montos derivados de la recaudación por los impuestos ajustados. Y la esposa de nuestro intendente, la diputada Claudia Monjo aprobó la citada Ley sin chistar, así como lo hizo el senador Jorge Ghirardi, junto a todos los legisladores del urribarrismo y el bustismo”, cuestionaron finalmente.




