Policiales

Por malos tratos de la policía sufrió una parálisis en un brazo

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IMG_6764Un joven de nuestra ciudad corre el riesgo de perder la sensibilidad en un brazo, como consecuencia de la golpiza que le propinaron tres efectivos policiales el domingo a la madrugada, mientras se encontraba en el circuito del corso en la vecina localidad de Villa Domínguez.

Se trata de Fabián Monzón, quien ayer estuvo en la redacción de EL PUEBLO y contó en detallo los hechos, que derivaron en una denuncia ante la fiscalía y en la intervención de funcionarios de Derechos Humanos de la provincia.

“Estábamos en los corsos, sentados en el cordón y había un chico que es de mi barrio que estaba medio borracho y bailaba haciéndose el loco. Entonces le dije que se sentara para que no lo llevaran preso. Pero a los minutos vinieron tres policías y lo agarraron. Como lo conocía, les pedí que no se lo lleven, que yo me iba a hacer cargo de llevarlo a su casa. Y como respuesta a eso me agarraron a mi también”, contó Fabián.

Lo que siguió fue una escena que pudieron ver muchos asistentes al corso: tres efectivos (uno de ellos ni siquiera en funciones, ya que cumple tareas en San José) golpeando salvajemente a tres jóvenes en medio del festejo de carnaval.

“Nos tiraron al lado del cordón y nos empezaron a pegar patadas y piñas y nos esposaron. Me apretaron tan fuerte las esposas y me arrastraron de las esposas hasta la camioneta. Eso fue, creo, lo que me provocó esta parálisis que tengo ahora”, relató.

 

Más maltrato

A la golpiza que había sufrido Fabián (a quien siguieron golpeando luego en el patrullero), se sumó más tarde el maltrato que debió soportar su padre cuando fue a la Jefatura para ver a su hijo.

“A la madrugada anduve de aquí para allá. Fui a la comisaría de Domínguez y me dijeron que estaba en Villaguay. Fui a la jefatura y me dijeron que estaba en Domínguez. De nuevo viajé a Domínguez y me informaron que ya lo habían trasladado. A las 9 de la mañana volví a Jefatura y pedí para verlo. Y no me trataron muy bien. Un suboficial me dijo que el jefe no estaba y entonces le pedí que lo llamen. Me dijo que quién me creía yo para molestarlo al jefe y me insultó”, contó Monzón.

La cosa no terminó allí. Decidió ir hasta la casa del jefe departamental, Marcelo Favre, quien –según aseguró el padre del joven detenido- o trató también con mucha desconsideración.

“Le pregunté si podía hablar con él y me dice que no tenía nada que hablar conmigo, que me mandara a mudar, de muy malos modos. Le expliqué que quería ver a mi hijo. ‘No me interesa tu hijo. Cuando yo quiera te lo voy a largar’, me contestó”, narró.

Finalmente, el abogado Julio Segovia el muchacho fue liberado. Al día siguiente, en el hospital, le diagnosticaron parálisis radial, aparentemente causada por la presión que ejercieron las esposas sobre el nervio radial. El tratamiento incluye un estudio que cuesta 2000 pesos y un elemento ortopédico que sale 850 pesos.

“Soy remisero y no tengo esa plata. Puedo pedir ayuda, pero no es justo que pase esto culpa de tres irresponsables”, concluyó Monzón.

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