Entre Ríos

El 70% de quienes solicitan créditos en financieras son empleados públicos

Couple signing contracts with a consultant

Couple signing contracts with a consultantEl dinero guarda varios fines: desde la compra de electrodomésticos, algún viaje, arreglos de vehículo o de una vivienda; pero al ahondar en la pregunta hay una respuesta principal y que se repite: son para refinanciar una deuda o saldar otro préstamo que se solicitó con anterioridad y se arman cadenas difíciles de salir. En el último período se elevaron los mínimos, esto es que no se puede pedir menos que 5.000 pesos, pero depende de cada empresa. Hay otras por ejemplo, que mantienen valores de hasta 300 o 1.000 pesos de base, pero en lugar de hacerlo a 12 cuotas, las reducen a cuatro o a seis.


Ayer, muchas de estas entidades estaban vacías o con poca gente; no en todas, pero se notaba un movimiento distinto a otras épocas. 

Si bien en cada lugar tienen sus opiniones, hay quienes sostuvieron que en momentos donde hay menos dinero en circulación, también disminuye la demanda crediticia. La lógica puede indicar que es al revés: cuando menos plata se tenga, hay más necesidad de lograr un crédito. Sin embargo, Rubén, que pidió que no se lo nombre y hace 20 años que vende créditos en Paraná, dijo: “Hasta 2011 veníamos bien y ahí hay un quiebre en la demanda. Esperamos que con las paritarias de ahora se acomode un poco. En épocas más difíciles se piden menos créditos por miedo a no llegar a pagarlos y también porque hay incertidumbre sobre qué es lo que puede pasar”. 


La palabra incertidumbre la usaron todos los consultados. En otra financiera sostuvieron, por ejemplo, que luego de enero, después de esos días de inflación fuerte sobre final de ese mes, se volvió a resentir la demanda y también se ajustaron cuotas y los mínimos para otorgar un crédito. 


De todos modos, y a pesar de esa disminución de la demanda en el rubro que algunos remarcan, la necesidad lleva, como contradicción, a que todos los meses alguien llegue a las oficinas de las financieras o mutuales a solicitar un crédito. 

Lo cierto es que también hubo coincidencias al sostener que desde el 1º al 15 aumenta el movimiento en las entidades crediticias y luego disminuyen hasta el mes próximo. “Ahora los movimientos son del 1º al 15 porque hay demoras en los pagos de los salarios”, agregó Rubén. 

Sostuvo que esto tiene que ver con el pago de deudas que por lo general vencen los primeros días del mes y es ahí cuando uno se da cuenta si va, o no, a llegar a fin de mes. 


La cadena 

La inflación, su relación con los salarios y esa incertidumbre de la que se habla en las financieras, provocó cambios: uno de ellos es la elevación del mínimo que se puede solicitar. Algunas por ejemplo solo ofrecen créditos desde los 5.000 pesos. 
En 2011 por ejemplo algunas tenían un piso de 2.000 pesos. El año pasado otras lo llevaban a 4.000 pesos. Con esta modificación también hay quienes quedan afuera de la posibilidad de obtener el préstamo.

Pero no todas las financieras son iguales. Hay algunas en Paraná que llevan el mínimo a 300 pesos, pero con tasas de intereses mucho mayores que las otras. 

En la demanda también hay de todo. Florencia está a cargo de una financiera del centro y señaló: “Entre 2.000 y 3.000 pesos es lo que más se pide, pero vienen clientes con otros montos mucho mayores. Antes de ir al banco averiguan en la financiera. Encontrás de todo. 


Algunos solicitan el crédito para pagar la tarjeta, saldar cuentas atrasadas, arreglar el auto o hasta porque no llegan a fin de mes. Con los montos chicos sí hay un aumento de las solicitudes, el mínimo nuestro es de 300 pesos”. 


También sostienen en el rubro que en el último período creció la morosidad y hay rechazos de solicitudes por “capacidades de pagos atenuadas”. 


Hay quienes solicitan un crédito en una financiera para saldar un préstamo que se le otorgó en otra y cuando la cadena crece se disminuye la posibilidad de pagar. Entonces se buscan créditos menores como alternativas al no ser posible obtener uno lo suficientemente grande que permita resolver el conjunto de la deuda acumulada. Así la cadena se pone en marcha y se extiende la cantidad de meses para poder librarse de ella. 


Reducen los plazos para la devolución 

Otro de los cambios que se dieron en el último período tiene que ver con la cantidad de cuotas y en ellas se inscribe la tasa de interés, ese porcentaje que se debe pagar por haber adquirido el préstamo.

De todos los consultados hay quienes aseguran que no hubo en el último tiempo grandes modificaciones en las tasas, pero sí en la cantidad de cuotas, de todos modos la relación es directa. Esto se entiende como una posibilidad de garantizarse el pago tiempo antes.. 

Ejemplos 

Aquellas que antes llevaban un crédito a 24 o 36 cuotas, lo redujeron a 12 o 18. Otras consultadas, por ejemplo, decidieron que la cantidad de cuotas máximas son cuatro o seis. Esto depende de cada financiera, pero en esta última, la reducción de las cuotas también implica un aumento de la tasa de interés.

A 12 cuotas, en una financiera cercana a la Peatonal, por un crédito de 5.000 pesos, se debe pagar un interés del 6% mensual. 
Esto significa que al final de un año, quien haya sacado ese préstamo, deberá pagar el 72% más, de aquello que solicitó. 
Ese porcentaje se obtiene de multiplicar el valor de la tasa de interés –6%– por la cantidad de meses –12–. Entonces, de 5.000 pesos que se pidieron, tendrá que devolver 12 meses después 8.700 pesos, con una cuota mensual de 725 pesos.

En otra financiera consultada también del centro de la ciudad, la tasa es del 9,5% mensual. Para los montos mínimos la cantidad de cuotas son cuatro. Por lo tanto en este caso particular, por 1.000 pesos solicitados se deben devolver 1.380 pesos. La encargada sostuvo que ya no otorgan créditos a largo plazo, pero con una cuenta sencilla, si se extiende esa tasa a un año, por 1.000 pesos solicitados, luego de 12 meses, se deberán pagar 2.140 pesos, lo que equivale al 114% más del monto pedido. (UNO)

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