Efectivos de la Brigada de Abigeato de Villaguay lograron recuperar 15 animales que habían “desaparecido” de un campo de Lucas Norte y desbarataron el accionar de un capataz de la zona, que aparentemente que se ocupaba de “remarcar” los vacunos.
Los procedimientos se iniciaron a partir de la denuncia del propietario del establecimiento “La Penca”, quien informó a la policía el faltante de 15 vacunos de pelaje pampa requemada o negros, de alrededor de 450 kilos en promedio.
En principio, el operativo pareció sencillo, ya que cinco de ellos aparecieron deambulando por un camino vecinal poco transitado. Sin embargo, al examinarlos, los policías descubrieron que los animales no se habían “extraviado”, sino que pasaba algo más: todos estaban “remarcados” con otra marca en la paleta izquierda y pintados con aceite quemado en el anca derecha.
El descubrimiento motivó una investigación y así se determinó que la marca pertenecía a un conocido establecimiento de 5400 hectáreas, ubicado en esa misma zona, donde esa marca siempre se utiliza para recuento y la señal de la pintura con aceite era para los animales de descarte, o sea los que tenían que “venderse”.
Los policías decidieron acercarse a ese campo y encontraron allí a dos peones trabajando con animales en los corrales. Y observaron que esos vacunos tenían la misma marca que se estaba rastreando.
El diálogo con los empleados rurales develó que dichas marcas y señales las realizaban ellos por orden de su capataz, Ricardo (50). con domicilio legal en Berisso, provincia de Buenos Aires.
Con las pruebas colectadas, se dio aviso a la fiscalía, desde donde se ordenó el secuestro de todos los elementos, a fin de esclarecer el presunto hecho de abigeato. Además, los uniformados consiguieron recuperar los 10 bovinos que faltaban.



