Pasó anoche en la Escuela Nº20 “Domingo Faustino Sarmiento”, en la esquina de Avenida Del Valle y Montevideo. Las agresoras habrían sido al menos dos, mientras que la agredida no tuvo heridas de consideración y habría realizado la denuncia después del hecho.
Fueron solo unos minutos, aunque pareció una eternidad. Las instalaciones de la Escuela Nº20 “Domingo Faustino Sarmiento” estaban llenas de familiares de los alumnos. Es que allí se realizaba la fiesta de recepción de los pequeños de Nivel Inicial.
Como en toda fiesta de estas características, el clima era de alegría y celebración. Madres, padres y familiares se disponían a pasar un momento único en la trayectoria escolar de cualquier alumno, cuando ocurrió lo menos pensado: Una mujer comenzó a atacar violentamente a otra, provocando los gritos y la tensión de todos los presentes.
Según informaron los propios familiares de la agredida, quienes no lograban salir del asombro por la situación vivida, la atacante es la actual pareja del ex marido de la mujer golpeada (de 24 años). Ambos, papá y mamá, concurrieron a la fiesta de su hija, pero el hombre, quien sería guardiacárcel en la Unidad Penal Nº2, lo hizo con su actual pareja (que sería mayor de edad), quien al divisar la presencia de la otra mujer, y sin mediar palabra alguna, comenzó a agredirla.
Pero la inentendible situación no quedó allí. Uno de los padres que, sin querer, se convirtió en testigo privilegiado del vergonzoso hecho, relató a ElDía que una de las agresoras (según los testimonios de los presentes, a la agresión se habría sumado una supuesta hermana) salió de la escuela y volvió a entrar con un arma blanca. Lo que no hizo más que aumentar el desconcierto y nerviosismo de todos los presentes.
Según informó personal policial de la Comisaría Segunda, no hubo heridos a causa del violento hecho. Aunque, según informaron fuentes extraoficiales, habría un hombre lastimado a causa de un golpe con un elemento contundente.
Horror entre los niños
Luego de sucedido el repudiable hecho, y cuando las partes involucradas ya habían sido trasladadas por personal policial, una testigo de la situación dio testimonio de lo vivido. “Hubo chicos que vieron cuando la mujer entró con el arma blanca en la mano. Por supuesto, no entendían nada y ante la situación y el griterío que se generó, comenzaron a gritar y a desesperarse. Fue una situación horrible”, describió.
Las maestras de la escuela debieron encerrarse en una de las aulas para lograr atraer la atención de los más pequeños con diferentes juegos, aunque algunos de ellos permanecían muy asustados por todo lo que debieron presenciar.
Finalmente, una vez que se normalizó la situación y como pudieron, las autoridades continuaron con el evento. Una fiesta que seguramente quedará en el triste recuerdo de todos los que fueron testigos de una situación para el olvido



