Una adolescente de 15 años de edad falleció de manera imprevista tras sufrir un accidente doméstico que no parecía tener mayor gravedad, y que incluso habría sido prácticamente ignorado por los médicos que la atendieron en primera instancia.
La joven, identificada como Milagros Dana Jackeline Sosa, se había golpeado la cabeza con su cama, y como resultado de ello fue llevada por sus padres a un centro asistencial local, donde su caso no generó mayor interés.
De hecho, la joven había sido dada de alta de ese lugar, pero repentinamente su salud desmejoró y fue necesario trasladarla a Paraná, donde finalmente falleció.



