La secretaria general de la seccional Paraná de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer), Susana Acevedo, falleció esta noche, luego de una complicación en el delicadísimo cuadro de salud que atravesaba luego del accidente cerebro vascular (ACV) que sufriera el sábado 28 de febrero último.
La dirigente sindical estaba internada en el Sanatorio La Entrerriana, adonde había sido sometida a una comprometida intervención quirúrgica luego de los dos aneurismas que sufriera el fin de semana último. En los partes médicos que se fueron conociendo durante la semana, se habló siempre de un estado de salud “reservado”, y de una sensible mejoría, aunque este domingo se habló de una complicación severa.
“Lamentablemente debemos informar que el estado de nuestra compañera es muy muy grave debido a complicaciones que se han producido”, informó en el mediodía de este domingo la seccional Paraná de Agmer. Finalmente, por la noche se produjo el deceso de la dirigente sindical que en noviembre último se había impuesto en las elecciones del principal sindicato docente de la provincia, y había alcanzado, otra vez, a conducir Agmer Paraná.
La “Peta” Acevedo, como se la conocía dentro del ambiente de la docencia, tenía 48 años, y dos hijos, y era profesora de Educación Física: dictaba clases en la Escuela López Jordán y en el Parque Escolar Enrique Berduc. Durante el gobierno del radical Sergio Montiel, fue cabeza visible en las marchas docentes a Casa de Gobierno: subida a los móviles sindicales, era la encargada de bastonear los cánticos gremiales en reclamo de salarios que se pagaban a destiempo, o en bonos Federales.
Acevedo había ejercido el cargo de secretaria general de Agmer Paraná entre 2005 y 2008, cuando la sucedió Roque Santana. El dirigente, presente anoche en el sanatorio donde dejó de existir, junto a familiares y docentes, la recordó como una luchadora infatigable. “Fue una docente comprometida con la educación pública, y defensora de los derechos laborales. Pero con una defensa real, no de pico, sino poniéndole el cuerpo”, reseñó Santana.
“Susana ejercía el sindicalismo no de un modo discursivo. Fue alguien que ponía su cuerpo para defender los derechos de los compañeros”, completó.
Pero el ACV que sufrió hace una semana fue severo, y el daño irreparable. “Si no la operamos, se nos muere, y si la operamos, se nos puede morir igual”, les habían adelantado los médicos a los más cercanos.
“El daño era importante”, reconoció Santana, conmovido anoche tras enterarse del peor final para la dirigente docente paranaense.
La “Peta” Acevedo no pudo estar en la fenomenal marcha docente del lunes último, porque en ese momento peleaba por su vida, y se fue en el Día Internacional de la Mujer, con un gesto valiosísimo: sus órganos fueron donados para que otros pudieran seguir viviendo. (Fuente: Entre Ríos Ahora).



