Siete efectivos policiales fueron separados de sus funciones este miércoles, luego de que se conociera la posibilidad de que hubieran estado involucrados en el presunto abuso cometido contra dos menores.
La decisión fue tomada por el jefe de Policía, Gustavo Maslein, luego de tomar conocimiento a través del destacamento de la fuerza ubicado en el Hospital San Roque de Paraná de la situación de una joven que se presentó en el nosocomio y manifestó que, junto a otra chica, habían sido víctimas de una situación de abuso por parte de personal policial de la Guardia Especial de la Jefatura Departamental Paraná.
De inmediato se procedió a dar intervención a la Unidad Fiscal de Violencia de Género y Abuso Sexual, a cargo de Valeria Vilchez, quien ordenó diversas medidas y, a la vez, se inició la instrucción de un sumario en la Dirección de Asuntos Internos de la fuerza y se dispuso la suspensión de los efectivos.









