
(07/08/2013) – El auto apareció chocado contra un guardarrail, los inspectores no encontraron a nadie en su interior y la policía, aparentemente, no realizó actuaciones; pero detrás del “accidente” había otra historia: su propietario había sido apuñalado y un amigo, que no sabía conducir, lo había trasladado al centro asistencial.
La noticia del accidente se publicó el lunes, con escasas precisiones, ya que ni la policía ni el área de Tránsito tenían datos cabales sobre lo ocurrido. Ahora, a través del testimonio de un conocido del propietario del coche, se supo lo ocurrido.
El domingo por la madrugada, el dueño de un Peugeot 206 sintió, mientras estaba estacionado en una estación de servicios, un fuerte golpe en el techo de su auto. Bajó del coche para increpar al autor del golpe, y como respuesta recibió una puñalada en la zona abdominal.
Atónito, uno de los jóvenes que se encontraba con él atinó –pese a que no sabía manejar muy bien- a sentarse frente al volante del auto para llevarlo al hospital. Consiguió llegar. Dicen (no hay, aún, datos oficiales del hecho) que el muchacho ingresó a la guardia con el cuchillo aún clavado en el estómago.
El auto, conducido por el amigo, terminó casi incrustado en un guardarrail, con daños importantes en su sector delantero izquierdo.

