Se encontraba domiciliado en Buenos Aires, Argentina, aunque había nacido en Montevideo. En la adolescencia comenzó a consumir drogas y, a raíz de ello, se desvinculó de su familia, con la que, de todas formas, siempre mantuvo relación. En el año 2012 se radicó en Milán, Italia, donde fue apresado por la policía de ese país.
Al salir de la cárcel se mudó a España y allí también cumplió prisión hasta que, al recuperar su libertad, optó por radicarse en Buenos Aires, donde gozaba de una buena situación económica pese a que no se le conocía ningún tipo de actividad formal. Sin que pesara sobre él ninguna requisitoria, viajaba periódicamente a Uruguay y su último registro de salida del país en dirección a Argentina se remonta al 28 de diciembre, cuando la Policía perdió su rastro hasta el momento en que fuera hallado el cadáver.
Identidad
El cadáver fue encontrado el 11 de febrero dentro de una bolsa de nylon en el Arroyo de la Leche y su identidad fue confirmada públicamente por el director de Criminalística de la Policía de Entre Ríos, Alfredo Colazo.
Tenía 49 años y su cuerpo presentaba cuatro balazos. Fue identificado mediante un sistema de búsqueda automática de huellas dactilares, a partir de estudios biométricos, se indicó. “Para dar con la identidad de la víctima pedimos colaboración a policías de naciones limítrofes y nos dio resultado en Uruguay”, precisó Colazo. Como se informó, el cuerpo fue hallado en el cauce del arroyo, bajo un antiguo puente de la ruta nacional 135, de acceso al enlace internacional Colón-Paysandú.
Para establecer su identidad se debió superar la dificultad que representó la acción del agua sobre el cuerpo. Se realizó una maceración de tejidos dérmicos y epidérmicos como método de reconstrucción para obtener las impresiones de las huellas dactilares.


