Oscar Miranda, miembro de la Comisión Técnica para el Desarrollo Termal
"Hay que empezar de nuevo porque se perdió mucho tiempo"
Hacer un bombeo, evaluar la temperatura y someter el agua a un examen especializado. Esos son los puntos que figuran en la agenda inmediata de la Comisión Técnica para el Desarrollo Termal, según informó el ex intendente y actual integrante de ese grupo, Oscar Miranda.
El hombre que decidió el lugar de emplazamiento del pozo y que peleó para llevar adelante una propuesta de carácter principalmente terapéutico, saludó la idea del presidente municipal Adrián Fuertes de "convertir la cuestión termal en un asunto de estado"; y cuestionó sin mencionarlos a sus correligionarios radicales. La UCR había opinado que la invitación del intendente a radicales como Miranda o Esteban Battioni, también integrante de la Comisión, se enmarcaba en la estrategia de buscar "un partido único".
"Lo que queremos es una ciudad única, una ciudad para todos", señaló Miranda, en una extensa entrevista que mantuvo con el diario. A lo largo de esa charla, habló de cuáles son los lineamientos que se han consensuado, de los pasos que ha dado la comisión y de los que debe dar de ahora en más.
Miranda admitió que no es mucho lo que se ha avanzado en los últimos meses, más allá de reestablecer contactos y someter a un nuevo análisis a tres bidones de agua termal que estaban guardados desde hace bastante tiempo.
-¿Ya tienen los resultados de esos análisis?
- Sí, lo que dicen, en principio, es que el agua no es tan salada como se pensaba.
-Pero tengo entendido que esos análisis se hicieron con unos bidones que estaban desde hace años. La antigüedad de ese líquido puede afectar los resultados, supongo...
-Sí, lo que habría que hacer es bombear durante bastante tiempo, medir la temperatura y hacer un análisis como se debe.
-Es como que hay que empezar de nuevo entonces...
- Sí, y mucho no hemos podido avanzar porque el conflicto entre el gobierno y el campo paralizó todo. Se han hecho algunas acciones, conducentes a ver la utilización del recurso, la caracterización del agua, la disposición final, la esterilización una vez usada. Estamos utilizando los contactos que teníamos antes, volviendo a arrancar. Hay que empezar de nuevo, porque se perdió mucho tiempo, y lo que es peor, se perdió la confianza de la gente. No queremos crear mucha expectativa, porque a la gente ya se la frustró una vez.
-¿Pero se han dado algunos pasos?
-Sí, una de las cosas que hemos hecho es ponernos en contacto con la gente de María Grande, que nos está contando cómo han procesado ellos el tema del agua residual, que al igual que acá es muy salina.
-¿Ellos están reinyectándola?
- No se trata de una reinyección. Eso se hace en el petróleo. En el caso de las termas lo que se hace es una disposición final del agua usada vuelta a napas de menor profundidad de la que se extrae, pero que tiene fangos que son absorbentes. Nosotros tuvimos la suerte de haber tomado la precaución de hacer un perfilaje del suelo, una especie de radiografía, que se hizo antes de encamisar el pozo. Gracias a eso ahora podremos saber, si tenemos que hacer un vertido del agua residual, a qué profundidad nos conviene verter al agua.
-¿Ese perfilaje está en la municipalidad? Porque en algún momento se dijo que mucha documentación había desaparecido...
-Un montón de documentos (desaparecieron). Lo primero que hice cuando el intendente me invitó a participar de la Mesa fue ir a la municipalidad a buscar la documentación. Y hay un montón de cosas que no están. Sobre todo no hay análisis. Se habló mucho sobre análisis que se habían hecho, pero no hay ningún registro, o si están hechos no sé quien los tiene. Porque se habló muchísimo que el agua era doblemente salada que la del mar. Nosotros hicimos un estudio en Brasil que nos dijo que nada que ver con eso. Habría que ver cómo se sacó la muestra y de donde se obtuvo.
-En la comisión deben tener una especie de agenda de trabajo. ¿Cuál es el primer punto en esa agenda?
-La caracterización del agua. Saber qué tenemos. Si nosotros queremos vender algo, tenemos que saber que vendemos. Y para hacer la caracterización necesitamos hacer un bombeo. En abril de 2004 teníamos un turno para caracterizar el agua con un grupo de especialistas cubanos, pago por el CFI. Y perdimos hasta el turno. Ahora hay que empezar de nuevo.
-¿Y se ha hecho algo en ese sentido?
-Estamos con la gente del CERIDE, de Santa Fe, que depende del Conicet. Y tenemos los contactos para que se pueda hacer un análisis bien exhaustivo del agua. Además, hay unos análisis que hay que rescatarlos, porque el municipio los pagó y no están. La única documentación que abunda en el municipio sobre las termas es del proyecto de Vitalis, que no sirve para nada. Eso lamentablemente quedó. Hubiésemos preferido que se lo lleven
-¿Se ha consensuado algo respecto a qué tipo de complejo se haría en Villaguay?
- Yo le dije a Fuertes que necesitamos definiciones políticas. Porque hay muchas alternativas: podemos poner una canilla y vender el agua, o podemos entregar el predio y el pozo en concesión para que un privado haga lo que quiera o podemos diseñar un proyecto. Lo que pretendemos es consensuar un proyecto bien determinado y conseguir los inversores. Y que los de Villaguay tengan la prioridad para la suscripción de acciones. Ahora, si acá no se juntan los recursos, habrá que traerlos de otro lado.
-¿Y será posible conseguir inversores?
-Sí, De hecho, ya hay gente interesada en una inversión termal terapéutica, no una terma más. No descartamos lo recreativo, pero tenemos que tener claro que lo que buscamos no es que los villaguayenses puedan ir a la pileta, sino desarrollar la ciudad con el turismo. Pongamos por caso a Villa Elisa, donde sólo el 5% de la gente que va a las termas es de esa ciudad. El resto son turistas. Eso tenemos que buscar.