Schneider reconoció que hubo "exageración" por parte de los uniformados
Causó conmoción en alumnos y docentes un procedimiento policial en la Escuela 115

Varios policías ingresaron ayer de tardecita a la Escuela N° 155, del barrio San Cayetano, donde capturaron al joven Juan Castagnino, que había sido liberado en horas del mediodía y que está imputado por la agresión contra dos policías, ocurrida el miércoles de la semana pasada.
Según publicó hoy El Pueblo, el incidente convulsionó al barrio y a la comunidad educativa de la escuela, cuando varios policías ingresaron al establecimiento con armas para detener a Castagnino, lo que generó corridas y forcejeos, de los que resultó víctima una alumna –hermana del detenido- a quien le echaron un líquido urticante en la cara.
Aparentemente, los problemas comenzaron cuando, pasado el mediodía, el joven Juan Castagnino, que había sido detenido por la agresión a dos policías la semana pasada, salió en libertad bajo fianza.
Según declaraciones de vecinos, el muchacho "había vuelto a las correrías con sus secuaces" en el barrio, y algunos comunicaron el hecho a la policía, que no logró localizarlo en ese momento.
Minutos después de las siete de la tarde, el adolescente ingresó a la Escuela Nº 115, de la cual era alumno, y se dirigió a la preceptoría para pedir el pase a otro establecimiento. El personal de la escuela accedió a su pedido y lo vieron salir tranquilamente por la puerta principal. Cuando Castagnino llegó allí, volvió sobre sus pasos y corrió por los pasillos de la institución a los gritos.
¿Qué había pasado? Las versiones indican que algún vecino alertó a la policía que el chico había entrado a la escuela, y por ello los uniformados montaron un operativo cercando la manzana para luego ingresar a detenerlo.
Al verlo correr, varios policías entraron a la escuela armados de escopetas y otras armas y lo alcanzaron en una de las aulas donde Castagnino se había refugiado. Allí lo redujeron y procedieron a llevarlo hacia el exterior del edificio.
Cuando salían, se encontraron con la madre del joven y una de sus hermanas, que había salido de la clase para seguirlo. Allí, se produjo un forcejeo entre las mujeres y los agentes, y en el tumulto la chica es rociada en la cara con un líquido que le produjo un intenso ardor y conmoción.
Los policías se terminaron llevando al detenido, mientras en la escuela todavía reinaba el desconcierto y el nerviosismo entre alumnos y docentes, protagonistas accidentales de un hecho dramático.
"Un poco de exageración"
En declaraciones realizadas esta mañana en la emisora FM Centro, el jefe de la policía local reconoció que "tal vez hubo un poco de exageración en el procedimiento".
"Fueron dos o tres patrulleros para buscar a una persona, cuando yo creo que con uno alcanzaba", dijo el comisario Schneider, quien aclaró que "no es habitual que el personal ande con armas largas, lo que ocurrió es que estaban haciendo un operativo especial en toda la ciudad".
"Se dieron varias circunstancias para que esto pasara", señaló en relación al incidente.
Sin embargo, negó estar en conocimiento de la utilización policial de gas o líquido para reprimir: "No se usa ningún producto para reducir, no forma parte del equipo, y no está autorizado. Si algún policía lo usa, yo lo desconozco", afirmó.
Schneider indicó que los agentes "ingresaron porque pensaban que estaban en peligro los integrantes de la escuela".
"Los policías no son adivinos, y estamos hablando de un individuo que hace pocos días apuñaló a dos policías. Considerando las denuncias previas, no sabíamos qué iba a hacer", explicó.
"Si esta persona hubiera entrado con algún arma, y puesto en peligro al resto de la comunidad educativa de la escuela, y la policía no hubiese actuado, también tendríamos la culpa", se quejó antes de agregar: "Es una especie de 'gataflorismo' que a mí me molesta un poco. Acá nada viene bien, ni cuando se hace algo ni cuando no se hace".
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