SALUD. El padre Leo reclamó la continuidad de la actual conducción y la formación de un Consejo Directivo
Villaguay se movilizó en defensa del hospital

Alrededor de tres mil personas se concentraron hoy frente al hospital Santa Rosa y luego lo cercaron en un extensísimo abrazo, en el marco de una jornada convocada por el sacerdote Leonardo Tovar en defensa del Santa Rosa. Desde allí, envalentonado por el fervor que había despertado el sacerdote, Carril puso a disposición su renuncia y la de Alvarez.
El propio cura; la hermana Yolanda, de la congregación Hijas de San Camilo; los intendentes de Villaguay, Adrián Fuertes, y de Villa Clara, Raúl Guy; el senador Jorge Ghirardi; el cantautor Víctor Velásquez; el presidente de la junta de Gobierno de Lucas Norte, Arturo López; los directivos del Santa Rosa, Gonzalo Carril y Sebastián Álvarez; y un numeroso grupo de trabajadores del hospital, entre otros, se amontonaron en la escalinata de acceso, frente a una multitud de personas, que superó las tres mil almas.
Desde allí, Sor Yolanda leyó un fragmento del Evangelio, que luego el padre Leo tomó como base para su discurso, en el que instó al gobierno a mantener a los actuales directivos en su cargo y formar un consejo directivo que los acompañe y los controle.
Tovar recurrió a una metáfora para arrancar su alocución. Utilizó como ejemplo el Cristo que está tallando, a pocos metros del hospital, un artesano, para afirmar que el esfuerzo y el amor del artesano hizo surgir del tronco la figura del cristo.
“Ahí estaba Jesús pero hizo falta el trabajo de las manos del artesano. Aquí atrás está el hospital, otro viejo, pesado y maltratado tronco, que va mostrando en sus múltiples cicatrices el maltrato y el abandono. Pero ahí adentro, en ese tronco herido, también está Cristo, un Cristo vivo, el enfermo y todos los que trabajan para él. Todas nuestras manos deben ser como las del artesano, que con esmero y amor deben hacer surgir al Cristo que palpita y vive en el corazón del hospital”, señaló. Y afirmó: “Cuando el tronco del hospital sufre, es Cristo el que sufre en el enfermo”.
El sacerdote aseguró que la convocatorio de esta mañana no fue “en contra de nadie, sino a favor de todos”. Y aclaró que su lucha no persigue “rivalidades” ni intenta señalar a “justos y pecadores”.
No obstante, instó todos los presentes a trabajar para “cambiar la realidad”, y en ese marco aclaró que eso sólo puede darse si “los espacios públicos, especialmente los de la salud, no se transforman en estadios de lucha, de contiendas políticas y de poder”.
En otro tramo, el cura aseguró que “nadie sugiere la lucha entre la parte pública y la privada”. Por el contrario, aseguró que “pueden convivir y ayudarse mutuamente”.
Pero subrayó que esa convivencia sólo se produce “si no se mezclan intereses mezquinos, comerciales y ventajismos de unos sobre otros”.
“Si la relación entre lo público y lo privado se da con transparencia y honestidad pueden subsistir las dos para el bien de todos. Pero si no se da así, ya conocemos cuáles son los resultados”, dijo.
Agregó luego que “los enfermos y el personal del hospital pasaron a ser rehenes de los caprichos y mezquindades de algunos, y de la ineficiencia y falta de compromiso de otros”. Y en ese marco, pidió al estado que “garantice una salud digna y al alcance de todos”.
“El estado tiene una deuda con el hospital de Villaguay, que nos puede llevar muchas discusiones, pero que tristemente lo que nos lleva son muchas vidas”, sostuvo.
Por otra parte, repitió las palabras del médico paranaense Ignacio Uranga, quien días atrás refirió la existencia de “camarillas” en algunos Círculos médicos departamentales, que impiden la llegada de nuevos profesionales.
Al respecto, pidió al Colegio Médico local, “con la mano en el corazón, y sin ironía”, que si lo que afirma Uranga no es verdad, “que abran las puertas de Villaguay, que propicien la llegada de otros profesionales también acá, que todos tengan la misma opiortunidad y no se sientan presionados a formar parte de uno u otro grupo; que nuestros hijos de Villaguay se sientan invitados y seducidos a volver ya profesionales a nuestro pueblo”.
En coincidencia con Uranga, sostuvo que para ello será necesario que el estado “pague bien a aquellos que deben cuidar de nuestra salud, que aumente los sueldos de los médicos hospitalarios y del resto del personal”.
Más tarde, el director del Santa Rosa y el secretario técnico, agradecieron la participación de la comunidad. Y en ese punto, Carril puso a disposición “del gobernador, del ministro y del pueblo de Villaguay” su renuncia. Y una parte de la multitud rechazó a los gritos esa alternativa.

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