POLÍTICA. El ex gobernador estuvo en Villaguay y explicó sus dichos sobre Tovar
Busti: “Me sentía como el jamón del sándwich en una disputa en la que no tengo nada que ver”
Sus dichos contra el sacerdote Leonardo Tovar, la interna justicialista, su más o menos novedoso antikirchnerismo y las nuevas instituciones de la reformada constitución fueron algunos de los temas que abordó ayer el presidente de la cámara de diputados de la provincia, Jorge Busti, en una charla que mantuvo con la prensa de Villaguay poco antes de la conferencia que ofrecería en el salón de la Sociedad Española.
La pregunta ineludible, referida a su discusión mediática con el capellán del hospital Santa Rosa, se hizo esperar. Primero Busti habló de la constitución, dijo que ya se han presentado 30 proyectos de reglamentación y dio algunos ejemplos de los cambios que introdujo la nueva carta magna. Mencionó, por caso, la consulta popular, la audiencia pública y la revocatoria de mandatos. Después sí, habló de otros temas.
-Hasta el 28 de junio el justicialismo entrerriano se mostraba unido. ¿Qué cambió desde entonces?
-Hasta el 28 de junio habíamos hecho un acuerdo, dentro de lo que se llamaba ‘unidad dentro de la diversidad’. Acordamos por ejemplo, no poner el nombre “victoria” sino llamarnos Frente Justicialista Entrerriano. Eso implicaba de nuestra parte respetar a los compañeros que tenían un mayor acercamiento al gobierno nacional, y disimilar las diferencias que ya teníamos con el kirchnerismo. Esto no fue entendido por la mayoría de la sociedad y aquellos que estamos alineados con el peronismo no kirchnerista, con Carlos Reutemann y Eduardo Duhalde, entre otros, quedamos como que teníamos un doble discurso. Pero marcamos diferencias en el aspecto político; lo institucional corre por otro carril. Hay dirigentes justicialistas que están alineados con Kirchner, quien creo que va a volver a ser candidato a presidente en 2011; y nosotros no estamos de acuerdo con eso. Vamos a presentar una propuesta distinta, con otra figura, que creemos que va a expresar no sólo al justicialismo sino también a otros sectores independientes de la sociedad
-Pero a veces parecen más críticos ustedes del gobierno provincial que la propia oposición...
-No, respecto al gobierno provincial somos muy cuidadosos de lo que decimos. Por ejemplo, como nadie los recibía, recibí yo a la intersindical. Somos críticos de cosas como la Ley de Radiodifusión, que vemos que se está haciendo “a la carga barracas” y no creemos que esa sea la mejor manera porque se atropellan derechos adquiridos y no se tienen en consideración los cables y medios del interior de la provincia. Así, como está, va a ser inconstitucional y va a generar una nube de juicios. Y al hacerlo de esta manera, sin buscar consensos, es desperdiciar la oportunidad de cambiar una ley que todos queríamos. En la constitución, salvo un tema, que fue la reelección del gobernador, que decidió con mi voto, todos los otros institutos salieron con consenso.
Respecto a la ley, creo en la buena fe de mucha gente que hizo aportes valiosos al proyecto. Pero no creo en la buena fe de Kirchner. Creo que es una pelea de poder con Clarín, y cuando los medios se tengan que vender van a ir los empresarios amigos de Kirchner a comprarlos
-¿Cuanto pierde el PJ si sigue dividido?
-Espero que haya internas en algún momento. Ahí veremos qué pasa y respetaremos el resultado de las internas, que espero sean abiertas para elegir candidatos y cerradas para cargos partidarios. Pero creo que hay que volver a votar. No existe democracia sin partidos políticos fuertes. Kirchner inmovilizó al partido. Si hay posibilidades de debatir y votar nos vamos a presentar. Y si no las hay, buscaremos una alternativa democrática para presentarnos
-Sus declaraciones sobre el padre Leo Tovar, mezclando el tema de Grassi, no cayeron muy bien...
-Si hice algo fuera de lugar que quede como disculpa. No tengo la intención de lesionar el honor del padre Tovar. Lo que pasa es que me sentía como jamón del sándwich en una disputa en la que no tengo que ver. Pero lo que dije tampoco es... la iglesia tiene sus coas muy buenas y otras muchas de las que autocriticarse: el torturador Von Wernick, el padre Grassi, Storni.
Respecto al hospital, en nuestra última gobernación mandamos las partidas en tiempo y forma. Y sobre el conflicto, creo que no existe hospital en el mundo que funcione sin médicos. Me parece que hay que buscar la forma de sentarse con los médicos y acordar. Agrediéndolos todo el tiempo no creo que encontremos soluciones.