El Gobierno nacional lanzó un nuevo plan de seguridad vial que contempla en los próximos cuatro años la misma cantidad de kilómetros de autopistas que en los últimos 65: 2800. Además, se sumarán otros 4000 kilómetros de rutas seguras, es decir, más anchas y con banquinas asfaltadas.
El plan, que demandará una inversión de 200.000 millones de pesos y generará unos 35.000 puestos de trabajo, plantea críticas por parte de organizaciones civiles que abogan por la seguridad vial.
En el país, hay 182.000 kilómetros de rutas, 40.200 de los cuales forman parte de la red vial nacional. Pero el 85% de los vehículos circulan por sólo 6000, que se centralizan en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. Del total de rutas, sólo 2800 kilómetros son autovías o autopistas.
La acción forma parte del plan integral de seguridad vial denominado Movilidad Segura, que busca evitar más muertes en accidentes. El programa tiene cuatro áreas de acción: gestión estratégica de la información; inversión en obras; educación para prevenir, y aplicación colaborativa de las provincias.
El Gobierno prevé invertir unos 200.000 millones de pesos en las obras, de las que 120.000 millones serán sólo para la creación de autopistas (ver aparte). El plan se comenzó a elaborar un año antes de las elecciones presidenciales y participaron más de 30 especialistas en movilidad, seguridad vial y constructores.
En la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, avanzan en la autopista sobre la ruta 8 hasta Pergamino. Hoy comienzan las obras entre San Andrés de Giles y Junín (190 km), cinco meses más tarde de lo previsto. En ese período, al menos cinco personas murieron allí en accidentes viales. Los autoconvocados de Chacabuco, impulsores del pedido de una autopista prometida hace 10 años, instalaron un contador en una de las rotondas de la ruta 7 con los días que faltan para que las promesas se cumplan. Hoy, comenzarían las obras.







