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Impecables
Copiado y pegado desde: uralita.blogspot.com
Siempre me llamo la atención la gente que entra en la categoría de 'impecable", y mas aun el subgrupo conformado por los "esterilizados".
Los impecables nunca tienen cara de dormidos ni de arruinados, no sufren de resacas, no saben de granos ni de ojeras, están prolijos en toda ocasión, vestidos sencillos o elegantes, nunca andan con el pelo muy seco ni las puntas florecidas ni las uñas muy largas ni las rodillas raspadas. La ropa les queda como hecha a medida.
Esto no debe entenderse como una critica hacia los impecables, ser impecable no es necesariamente sinónimo de ser un garrón (aunque bueno, convengamos que varios impecables son un garrón, pero esos son los impecables que se esfuerzan por ser impecables) Yo te hablo de los que son impecables por naturaleza, de esos que trepan la montaña con vos y que, mientras vos todo chivado te encontras doblado, tratando de recuperar el habla y con el pelo hecho un quilombo, están totalmente erguidos, con los cachetes un poquito rosados (y encima les queda lindo) y con la calma y frescura de quien acaba de empezar.
Los impecables nunca tienen marcas de transpiración abajo de los brazos, ni tienen caspa, ni pierden pelo, los impecables no tienen lagañas ni marcas de almohada en la cara, los impecables, aunque no sean obsesivos, son limpios y ordenados y siempre huelen bien.
Los esterilizados son un poco más obsesivos, sus casas parecen hospitales, sus autos siempre están como recién salidos de la concesionaria, y son mucho menos tolerantes hacia todos los ejemplares de la especie que no sean como mínimo equilibrados, preferentemente impecables. A esta subespecie medio que no la aguanto, y creo que la tension es mutua.
Los que analizamos a estos dos grupos con mirada observadora y fascinada estamos, naturalmente, lejos de los impecables y muy muy lejos de los esterilizados. El extremo opuesto del espectro serian, quizás, los impresentables.
Quien escribe se encuentra (o quiere creer) un poco alejada de ahi tambien, aunque a veces se acerca a ese polo con una velocidad alarmante.
Podría decir que me identifico con los desbolados, que vendríamos a ser una especie de centroizquierda del orden.
Los desbolados somos los que pagamos con monedas que encontramos en todos los bolsillos, los que tenemos pedazos de chicle en todas nuestras biromes, los que estamos en la cola del banco y perdemos 15 minutos revolviendo el bolso buscando la chequera (aunque desarrollamos un poderosísimo sentido del tacto gracias a las eternas búsquedas ciegas en ese mar de objetos), los que no logramos que el pelo aguante sujetado por la gomita por demasiadas horas, los que llegamos agitados a las entrevistas porque siempre pasa algo en el camino que nos hace correr, los que andamos con los cordones desatados, los que tenemos el sweater lleno de bolitas.
Creo que toda la vida me engañé con la idea de que algún día iba a ser una impecable, y de a poco voy empezando a asumir que lo que natura non da, brooklyn non presta: si sos desbolado, morirás desbolado.
uralita.blogspot.com
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